lunes, 2 de junio de 2014

Maravilloso día en Santiago

¡Qué más podría pedir! Me atreví a participar en algo totalmente nuevo para mí, bajo un poquito de presión y en otra ciudad. Dios me bendijo ese día y no me cansé allá ni nada. Disfruté de la maravillosa y valiosa compañía de mi mamá y mi primo y encima me regalaron un delantal coreano, un libro de recetas coreanas y vi coreanos!! Una experiencia inolvidable... ¿Lo único malo? EL METRO! parecíamos sardinas enlatadas allí dentro... no me gustó. Eso sí.