Querida Mamá:
Me siento más que bendecida.
Me despiertan cada día los besos más dulces del mundo, besos que demuestran tu preocupación y tu cariño. El cariño que nuestro glorioso Dios te dio. Un cariño puro. Un cariño de madre.
Es verdad, nadie te enseñó a ser mamá, pero Dios te puso en ese papel. Confía en Él, porque pareciera que eres la madre más experta de todas, porque eres capaz de guiar y cuidar a tu niña tal y como Dios quiere.
Sabes, preciosa que con Dios y su amor no necesitamos a nadie más. Sabes que los tres en armonía vivimos en paz y gracias a Él y solo a Él nunca nos falta para vivir. Y yo no le hubiera podido pedir una mejor persona para guiarme aquí en la tierra que tú. Él ya me conocía antes que tú, por eso te eligió a ti.
Tus cansados ojos muestran nuestra lucha incansable para salir a flote. Y sí, muchos hablarán pero ¿sabes qué?, que digan lo que quieran. Solo Dios sabe lo que realmente pasa. Y gracias a su promesa, todos sabrán la verdad más adelante y se arrepentirán y postrarán ante Él.
Tranquila viejuna :) Tu niña sabe que la amas. Y hoy y para siempre agradece a Dios por bendecirla con la mejor madre del mundo para ella.
Te quiama, Vale
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